¿Que los movía a acudir
semana tras semana
al silencio, la paz, la armonía?
Volvían a sus raices
evocaban tiempos lejanos
cuando las risas lo inundaban todo
Sus padres se fueron
las esperanzas, los sueños, las ilusiones
quedaban atrás.
Y hoy vuelven, regresan,
llenan las calles, las casas
aquel edificio que quedó vacio.
Y semana tras semana
la vida vuelve a Farasdués.
Gracias, jóvenes,
que vuestras risas se oigan
hasta el cielo.
Pilar Riglos
